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DIFICULTADES SEXUALES En Chile 1 de cada 3 hombres sufre o ha sufrido de disfunciones sexuales siendo la principal la eyaculación precoz, la disfunción eréctil o la falta de resistencia cardiovasculary potencia sexual, esto tiene orígenes principalmente en aspectos psicológicos según las estadísticas como la ansiedad y el estrés, miedo al fracaso. También existen factores asociados como enfermedades tales como la diabetes, problemas de tiroides, obesidad entre otros. A su vez podrían presentarse dificultades con la pareja donde quizás pueden haber mujeres sobre demandantes, o al menos “poco cálidas” al momento de la relación sexual, generándose un círculo vicioso de insatisfacción, ansiedad y estrés, centrándose la actividad sexual en el rendimiento del hombre y no en el goce y conocimiento placentero mutuo. Por otro lado, las mujeres muchas veces pueden perder el deseo sexual por diversas razones siendo las principales consecuencias la frigidez, la falta de lubricación, falta de excitación y la anorgasmia, esto debido o aumentado por aspectos psicológicos centrados en creencias negativas, miedos al fracaso, experiencias sexuales negativas, o dificultades con la pareja que pudieran estar generándose debido a hombres con falta de habilidades de cortejo y de recursos en la sexualidad, que pudieran inhibir la fluidez de la actividad sexual y el goce femenino. Trastornos sexuales: causas psicológicas. Las causas más frecuentes de los problemas sexuales de aspecto psicológico en Chile son: El miedo al contacto sexual o a hacer el ridículo delante de la pareja, lo cual suele provocar una inhibición de la respuesta sexual y en los casos más extremos puede impedir por completo acto sexual. La sensación de vergüenza ante la pareja, una situación que casi siempre está provocada por la falta de confianza y los problemas de comunicación. El temor a no satisfacer las expectativas de la pareja, lo cual genera lo que se conoce como “ansiedad de rendimiento”. Las experiencias sexuales negativas, como una violación o una serie de fracasos repetidos, que pueden haber generado un trauma. El sentimiento de culpa, casi siempre asociado a una educación demasiado puritana o de cierto tinte fanático religioso en la cual la sexualidad era comprendida como algo negativo y sucio. Los problemas en la relación de pareja, sobre todo relacionados en cuanto a expresar sus deseos y necesidades.
Tener expectativas irracionales sobre el encuentro sexual de manera que, cuando estas no se cumplen, rompen la confianza de la persona en sus capacidades. Las creencias negativas sobre el sexo, casi siempre basadas en una información escasa y pobre sobre la sexualidad. Demasiada tensión, ansiedad, estrés o preocupaciones acumuladas a lo largo del tiempo, que pueden estar causadas por problemas ajenos a la sexualidad como aspectos laborales o familiares pero que repercuten en esta. Problemas de autoimagen y autoestima que provocan un miedo al rechazo y generan la sensación de tener un cuerpo “inadecuado” por lo que la persona experimenta una incapacidad para entregarse y disfrutar plenamente del acto sexual. Exceso de autocontrol y tendencia al perfeccionismo, lo cual conlleva a que la persona no logre relajarse durante el coito y no pueda disfrutar de éste. Cuando los problemas sexuales trascienden el sexo. Los problemas sexuales afectan la capacidad de la persona para disfrutar de una relación sexual plena y satisfactoria, pero sus consecuencias no terminan ahí. Los trastornos en el área de la sexualidad también pueden afectar la relación de pareja y provocar daños en la autoestima de la persona. – Daños en la relación de pareja. A menudo los problemas sexuales acarrean dificultades en la pareja, casi siempre debido a la falta de comunicación. La persona que sufre el trastorno se siente avergonzada e insegura y no quiere compartir estos sentimientos con su pareja, lo cual suele generar un distanciamiento emocional, por lo que no es extraño que los problemas sexuales a veces conduzcan a la separación.
En este sentido, se ha podido apreciar que el compromiso y el grado de confianza que se hayan creado a lo largo de la relación de pareja son fundamentales para resolver con éxito esta dificultad. De hecho, se estima que las parejas que tienen problemas sexuales durante los primeros 3 años de su relación tienden a separarse, pero cuando estos trastornos aparecen más tarde, el número de parejas que asiste a consulta y logra superar el problema se incrementa. – Daños psicológicos. La esfera sexual también forma parte de nuestra identidad, por lo que un trastorno en este ámbito puede provocar un profundo cambio en la autoimagen e incluso puede acarrear daños en la autoestima. A menudo la imagen de género es la que más se resiente, sobre todo cuando la masculinidad o la femineidad están muy vinculadas al desempeño sexual y a la capacidad para dar y recibir placer sexual a través del coito. Además, cuando la persona siente que no tiene el control y no puede experimentar placer en la relación sexual o proporcionárselo a su pareja, suele sentirse avergonzada y frustrada. Como a cada nuevo intento se le suma el fantasma del fracaso anterior, la tensión y el estrés aumentan a medida que pasa el tiempo y se crea un círculo vicioso del cual es muy difícil salir sin ayuda. De hecho, cuando la persona cree que no podrá superar el problema comienza a adoptar una actitud derrotista y la depresión no tarda en aparecer. La sexología y la terapia cognitivo conductual sexual como solución. Para solucionar los problemas sexuales normalmente no es suficiente con el deseo, la motivación y las buenas intenciones. Para superar los problemas sexuales casi siempre es necesario recurrir a un terapeuta sexual, un especialista, que pueda descubrir las causas de la disfunción e indicar las estrategias más convenientes para hacerle frente y aprender a disfrutar plenamente de la sexualidad. Aspectos Centrales de Ayuda son: Información sexual: Al ofrecer información actualizada y científica, se eliminan los mitos y las falsas creencias que la persona pueda tener sobre el sexo y estén interfiriendo en su respuesta sexual. Ejercicios de terapia sexual: Mediante ejercicios conductuales, que pueden realizarse tanto de forma individual como en pareja, se re-aprende, estimula y potencia la conducta sexual de forma positiva y concreta y se rompe el condicionamiento creado por las respuestas de ansiedad y miedo que se han asociado a la sexualidad. Psicoterapia individual: Mediante la psicoterapia individual se exploran las causas y el origen del problema y se resuelven los conflictos psicológicos que puedan estar influyendo en la disfunción sexual reestructurando un nuevo sistema impregnado de posibilidades y de bienestar. Tratamiento: Terapia Cognitiva Relacional, Terapia de Ejercicios Conductuales Sexuales y Mindfulness en la Sexualidad del goce con atención y consciencia plena, Practica del Bienestar Psicológico en la Sexualidad.
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