ps.bienestar@gmail.com
+56 9 7837 1419
Badajoz 100 oficina 1410, Las Condes
TRASTORNOS OBSESIVOS COMPULSIVOS El TOC pertenece al grupo de los Trastornos de ansiedad. Se caracteriza por la presencia de obsesiones -pensamientos, ideas o imágenes que generan angustia- y compulsiones -acciones para regularla-. Los pacientes tienen conciencia de que sus manías y apremios no tienen sentido, pero no pueden ignorarlos ni frenarlos. Se sienten culpables de su conducta anormal, pero por más que lo intenten, viven esclavizados por sus rituales. “Las mamás suelen venir con síntomas obsesivos en relación a sus guaguas, temerosas de que algo les ocurra o que dejen de respirar. En las compulsiones, el rito de lavarse muchas veces la manos por la limpieza es común, incluso llegan a provocarse heridas. La gente que tiene TOC sufre harto, hay mucha lucidez en cuanto a que se está enfermo, pero también hay casos gravísimos donde la persona ya no es capaz de enjuiciar lo que está haciendo”, explica el doctor Pablo Toro, psiquiatra de Red Salud UC. Un ejemplo extremo es el de una paciente que terminó hospitalizada por su excesivo miedo a que algo le pasara a sus hijos. “Se sacaba los pelos de la cabeza para regular la angustia. Terminó casi sin cabello y, en ese estado, ya le costaba mucho entender la relación que existía entre hacer eso y la ansiedad que le provocaban las ideas que algo pudiera pasarle a su gente”.
Porqué se produce El Trastorno Obsesivo Compulsivo es una enfermedad que se origina por alteraciones en un circuito del cerebro que regula la conducta y el pensamiento. “Yo puedo pensar una tontera, pero después dejar de hacerlo. Esa capacidad de control es la que está alterada en el TOC”, dice el doctor Toro. Este desorden se inicia en la adolescencia o al principio de la vida adulta, aunque algunas veces puede aparecer en la infancia. El diagnóstico se realiza clínicamente ante la presencia de obsesiones y compulsiones que generan disfunción en el actuar del diario vivir. El afectado siempre debe ser evaluado por un psiquiatra.
¿Qué hacer? Hoy existen dos líneas de acción para controlar el TOC: los fármacos y la psicoterapia específica. La combinación de ambas puede conseguir mejores resultados. Los medicamentos más utilizados son los antidepresivos, que actúan selectivamente sobre los neurotransmisores implicados en el trastorno. La psicoterapia más efectiva es la cognitivo-conductual. Consiste en hacer que el paciente busque los estímulos y pensamientos que teme y se enfrente a ellos, resistiéndose después -de forma gradual y programada- a realizar sus rituales compulsivos. Por ejemplo, si alguien no puede darle la mano a otro por miedo a contagiarse gérmenes, tendrá un entrenamiento que hará que al final les dé la mano a muchas personas sin tener que lavárselas compulsivamente. El tratamiento es mucho más complejo, pero la idea central es que el paciente afronte sus temores. La terapia cognitivo-conductual ha demostrado una gran eficacia, incluso con pocas sesiones. Pero si el TOC es muy grave, el paciente no estará apto para realizarla, por lo que se le indican fármacos hasta que esté más regulado y se atreva a dar ese pasó.
Problemas asociados Quienes sufren el Trastorno Obsesivo Compulsivo pueden tener relacionadas otras enfermedades como el trastorno depresivo mayor, la fobia específica y social, el trastorno de pánico, de ansiedad generalizada, de alimentación, abuso y/o dependencia del alcohol, perturbaciones del sueño, tics nerviosos y trastornos de personalidad. Obsesiones más frecuentes • Ideas de contaminación: quedarse pegado pensando que al tocar algo habrá gérmenes. • Preocupación por el orden, la simetría (equilibrio) y la exactitud. • Miedo a tener pensamientos malos o pecaminosos. • Pensar sobre determinados sonidos, imágenes, palabras o números todo el tiempo. • Inquietud por haber hecho mal una tarea, aún cuando la persona sabe que esto no es verdad. • Temor a la muerte o a dañar a un familiar o amigo. • Pensamientos o imágenes desagradables que van en contra de la moral o las figuras religiosas. Compulsiones más comunes Limpiar y asearse una y otra vez. Controlar los cajones, las cerraduras y los aparatos, para asegurarse de que están guardados, cerrados o apagados. Repetir acciones, como entrar y salir por una puerta o sentarse y pararse de una silla. Tocar determinados objetos varias veces. Ordenar y arreglar artículos de determinadas maneras. Contar hasta una cantidad definida, una y otra vez. Guardar periódicos, correos o recipientes cuando ya no se necesitan. Buscar consuelo y apoyo constantes.
Sitio diseñado por Carolina Contreras Elorza - Santiago, Chile 2015