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¿Se siente extremadamente preocupado por todo lo que le pasa en la vida, aunque que tenga pocas razones, o ninguna para estarlo? ¿Se siente muy ansioso con tan solo tener que lidiar con las cosas de cada día? ¿Tiene miedo de que todo siempre le salga mal? Si es así, puede que tenga un trastorno de ansiedad llamado trastorno de ansiedad generalizada (TAG). ¿Qué es el TAG? Todos nos preocupamos por cosas como la salud, el dinero, o los problemas familiares en un momento u otro. Pero las personas que tienen TAG están sumamente preocupadas por estas y muchas otras cosas, incluso cuando hay poca o ninguna razón para preocuparse por ellas. Hasta llegan a ponerse muy ansiosas con tan solo lidiar con las cosas de cada día. Creen que las cosas siempre van a salir mal. A veces, las preocupaciones impiden a quienes tienen TAG realizar las actividades diarias. El TAG se desarrolla lentamente. A menudo comienza durante la adolescencia o juventud. Los síntomas pueden mejorar o empeorar en distintos momentos, y a menudo empeoran en momentos de estrés.
Las personas que tienen TAG puede que visiten a un médico muchas veces antes de descubrir que tienen este trastorno. Les piden a los médicos que las ayuden a aliviar sus dolores de cabeza o problemas para dormir, que pueden ser síntomas del TAG, pero no siempre obtienen de inmediato la ayuda que necesitan. A los médicos les puede llevar algún tiempo asegurarse de que una persona tiene TAG el cual es un trastorno psicológico y no una enfermedad física. Crisis de pánico Es un tipo de trastorno de ansiedad en el cual usted tiene ataques repetitivos de intenso miedo de que algo malo vaya a ocurrir.
Causas La causa se desconoce, aunque los genes pueden jugar un papel. Otros miembros de la familia pueden tener el trastorno. Sin embargo, el trastorno de pánico a menudo ocurre cuando no hay ningún antecedente familiar. El trastorno de pánico es dos veces más común en las mujeres que en los hombres. Los síntomas por lo general comienzan antes de los 25 años de edad, pero pueden ocurrir hacia los 35 años. El trastorno de pánico también se puede presentar en niños, pero no suele diagnosticarse hasta que son mayores. Síntomas Una crisis o ataque de pánico comienza de repente y con mucha frecuencia alcanza su punto máximo al cabo de 10 a 20 minutos. Algunos síntomas pueden continuar durante una hora o más. Un ataque de pánico se puede confundir con un ataque cardíaco. Una persona con trastorno de pánico a menudo vive con miedo de otro ataque y puede sentir temor de estar sola o lejos de la ayuda médica. Las personas con trastorno de pánico tienen por lo menos cuatro de los siguientes síntomas durante un ataque: • Molestia o dolor torácico. • Mareo o desmayo. • Miedo a morir. • Miedo a perder el control o de muerte inminente. • Sensación de asfixia. • Sentimientos de separación. • Sentimientos de irrealidad. • Náuseas y malestar estomacal. • Entumecimiento u hormigueo en manos, pies o cara. • Palpitaciones, frecuencia cardíaca rápida o latidos cardíacos fuertes. • Sensación de dificultad para respirar o sofocación. • Sudoración, escalofrío o sofocos. • Temblor o estremecimiento. Los ataques de pánico pueden cambiar el comportamiento y desempeño en el hogar, el trabajo o la escuela. Las personas con este trastorno a menudo sienten preocupación acerca de los efectos de sus ataques de pánico. Las personas con trastorno de pánico pueden abusar del alcohol u otras drogas y se pueden sentir tristes o deprimidos.
Pruebas y exámenes Muchas personas con trastorno de pánico acuden primero a buscar tratamiento en la sala de urgencias, porque el ataque de pánico a menudo se siente como un ataque cardíaco.
El médico llevará a cabo un examen físico y una evaluación psiquiátrica.
Se harán exámenes de sangre. Se deben descartar otros trastornos médicos antes de poder diagnosticar un trastorno de pánico. También se deben considerar los trastornos relacionados con el abuso de sustancias, dado que los síntomas pueden parecerse a ataques de pánico. Tratamiento El objetivo de la terapia es ayudarlo a desempeñarse bien durante la vida diaria. Una combinación de medicamentos y psicoterapia cognitiva basada en mindfulness funciona mejor.
La psicoterapia cognitiva basada en mindfulness (derivada de la terapia cognitiva conductual) le ayuda a entender sus comportamientos y cómo cambiarlos. Durante la terapia, usted aprenderá cómo: • Entender y controlar puntos de vista distorsionados estresantes en la vida, como el comportamiento de otras personas o los hechos de la vida. • Reconocer y reemplazar los pensamientos que causan pánico y disminuir la sensación de indefensión. • Manejar el estrés y relajarse cuando se presenten los síntomas. • Imaginar las cosas que causan la ansiedad, comenzando con la menos temida. Practicar en una situación de la vida real para ayudarle a superar sus miedos. Lo siguiente también puede ayudar a reducir la cantidad o la gravedad de los ataques de pánico: • No tomar alcohol ni fumar cigarros esto solo empeora los síntomas. • Comer a horas regulares. • Estimular las funciones cognitivas con actividades Positivas. • Dormir lo suficiente. • Tener de forma recurrente actividades de disfrute. • Desarrollar prácticas de Bienestar como Yoga, Meditación, Natación, Salir a trotar, lectura positiva, arte, etc. Las personas con trastorno de pánico pueden ser propensas a: • Consumir alcohol o drogas ilícitas. • Tener relaciones personales difíciles, incluso problemas matrimoniales. • Resultar aislado al limitarse a dónde van o con quién están. • Expectativas. La mayoría mejora y logra niveles de bienestar y mayor satisfacción de vida, cuando se realiza un tratamiento correcto, cuando como paciente son constantes y comprometidos en su terapia.
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